domingo, 27 de diciembre de 2009




Mañana de sol
Mañana de domingo

Hoy volví tarde a casa,
ya había amanecido.


Y una sensación tan linda me invadió...


Una paz extrema
una sinceridad oculta en los rincones de la ciudad
un misterio escondido entre ojos
un amor en exceso
una vereda en verde
y un sol azul.


Un crisol tímido de rayos
una silla esperando ser ocupada
un aliento cálido y ansioso
un estilo de vicio.


Su mano
y la juventud.
Sus ojos y su insuficiencia.
Su persona y todo lo que no hizo
a lo que nunca se atrevió.


La soledad innata del hombre,
su incompletud
y falta de complacencia
se cierran en un aire profundo y viciado.



Asfixia.
Asfixia demasiado.
Y ahora se va.
Es libre,
y no mira atrás.



Mañana de domingo

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