viernes, 31 de diciembre de 2010

once


y bueno,
como todo llega, todo se va.
Increíble pensar que lo que uno ansia tanto,
tan rápido se esfuma.
Polos positivos y negativos,
me quedan años para seguir.

El 2011 puede ser muy bueno,
lo tengo que ir armando yo
y pronto empieza el camino.
Amor, amor y amor,
sólo eso deseo.
Si en eso andamos bien, el resto viene solito.


sábado, 25 de diciembre de 2010


con una flor en medio,
hecha de rosas de cielo,
y con una avispa de claros cristales,
se acerca un viento caliente del norte desdichado.

Un viento hirviendo,
tajante,
cortante,
que suavemente raja la tierra de mármol

los dedos se erizan,
la piel llora
y los ojos más abiertos captan hasta el pesar
de una casa que una vez fue,
de una luz delicada y profunda
que permanece en soledad
pero no descree de su preciosimo.

Lo que no llora, persiste
Lo que llora, quema en presente y en pasado

lunes, 6 de diciembre de 2010

la zappa de los cereales



manteniendo el status quo
y las formas.
Esas que me enseñaron entre muebles de algarrobo,
con olor a correcto,
con aires de perfección y frialdad matemática.
Removiendo prolijamente y de raíz
toda inclinación a lo inconcluso,
cercana a la imperfección y
todo viento de desacato y calidez.
Me enseñaron a no ser,
y derive en esto,
en una tormenta boca abajo,
en una arena verde de inmadura,
con un sol entre ojos,
más grande que la palma de mis manos.
Me enseñaron a no ser,
y ahora quiero ser.

sábado, 4 de diciembre de 2010


ya es diciembre.
pucha...
cómo es que pasó este año?
si alguien me pregunta qué hice
no se qué contestar.
Hice cosas, pero siento que el tiempo se trepó a las paredes y escapó sin ser visto
Pucha..
Quizás si hago una lista de lo que hice, aprendí, robé (obvio que robo, no lo había dicho ya?)
me sentiría mejor.
O no.